El Counseling en Argentina

En 1986, el Lic. Andrés Sánchez Bodas crea la carrera de Counselor en la Argentina con una modalidad adecuada a nuestro contexto, intenta insertarse en un área de escaso desarrollo en el país, como es el de la Prevención y Promoción de la Salud y el Desarrollo Humano.

En 1992, el Ministerio de Cultura y Educación de la Nación aprobó por Resolución Ministerial Nº 998/92 con carácter experimental los planes de estudio de la carrera de Consultor Psicológico (Counselor) y fue aprobada definitivamente por resolución de la Secretaría de Educación N° 212/98. Posteriormente se aprobó el plan que oficializó el dictado de la carrera desde el enfoque Sistémico, por Resolución N°310/01 de la Secretaría de Educación.

En el apartado 4.2 del proyecto aprobado, denominado "Competencia del título y/o certificado", dice textualmente: Los títulos A. Consultor Psicológico y B. Consultor Psicológico especializado en..., habilitan para establecer relaciones de ayuda psicológica interventivas y preventivas, las que el consultor, sirviéndose de la comunicación lingüística, sobre la base de recursos provenientes de la psicología humanística, intenta, en un lapso relativamente corto, promover en una persona o grupos normales desorientados, sobrecargados, confundidos, en crisis, procesos activos de aprendizaje de autoayuda, su capacidad de autodirección, su competencia operativa y el desarrollo de sus potencialidades. Esta tarea se puede desarrollar en forma independiente o en relación de dependencia.

Actualmente el área de trabajo de los Consultores Psicológicos o Counselors, se ha extendido en los más diversos ámbitos: Hospitalario, Comunitario, Educacional, Laboral, Promoción social e institucional, integrándose al trabajo interdisciplinario. También lo hacen en ámbitos de estudio y capacitación, formándose con esmero en pos de la excelencia.

A partir de 1996 los profesionales miembros de la Asociación Argentina de Counselors, tenemos la oportunidad de realizar la Jura del Código de Ética y Régimen Disciplinario, un gesto claro de la responsabilidad con la que se asume esta profesión.